domingo, 21 de noviembre de 2010

Voz y Naturaleza




Era de las que de mí no hablaba y sólo me pensaba para decirme: ¡Calla no hables! ¡Que no salga de nosotras!, sin embargo luego me encontraba y me preguntaba ¿me haz pensado? mientras ponía sus manos sobre las mías abanicándome con su aliento; es que la sentía tan cerca más cuando lloraba que cuando reía y a pesar de saber que yo jugaba desnuda en su cuerpo siempre me mostraba su máscara desafiando mi poder y volviendo a parchar mis cuerdas vocales.

Yo sólo la miraba mientras ella creía que no la miraba, me volvía invisible ante sus labios mientras yo respiraba al lado suyo... para que amarrarla a mi  si ella ya me pertenecía, sabía que si ella quería despistarme cambiaría sus prendas  y se marcharía pero yo sé que las olas me la regresarían completa, intacta y, como una niña.
¡La tocaba y me sentía! ¡Suspiraba y se dormía en mi pecho!

Ella no podía reprimirse cuando tocaba mi pecho, era como si relámpagos se serpentearan en su cuerpo y es ahí cuando podía ver como su ventana estaba abierta sólo cubierta por cortinas de persianas, es en esos momentos en que ella nuevamente me preguntaba ¿me haz pensado? y yo que nunca pude mentirle sólo movía  la cabeza hacia adelante para decirle que SÍ pues sabía que a pesar de todo ella nunca de mí se alejaría.

4 comentarios:

rOy dijo...

Suele ocurrir.

karla dijo...

Batallas hubo y habrá entre grandes guerras mudas de "tu yo y el yo" unas a a orillas del mar y otras entre olas profundas, lo importante es que en estas batallas "tu yo" se proteja con sus armas ocultas.

*Algunas palabras surgidas mediante el poema Batallas Hubo de Alvaro Mutis.

Betty HenesAlfa dijo...

No he leído el poema...pero creo que tus palabras me han dejado claro que en la lucha contra el alter ego siempre llevamos las de perder...en fin,me encanta luchar constantemente con "ella" para sacar lo mejor de mi

=)

Bexos enormes

karla dijo...

Siempre disfrazamos nuestro yo con "el yo" pero a pesar de que "el yo" es el que muchas veces da la cara siempre regresa a nosotros preguntándonos si lo hemos pensado- aunque nos parche la boca- ya depende de nosotros a quien dejamos salir... "el yo" o "tu yo".